En el anexo convivían día y noche los Frank , los Van Daan y Fritz Pfeffer, ocho personas en un espacio de 75 metros cuadrados. Nadie podía salir en ningún momento y durante el día, todos debían permanecer en silencio absoluto y mantener las cortinas cerradas. Cada uno, según cuenta Ana en el diario, tenía sus hábitos y mañas, pero debido a las condiciones en que estaban tenían que aprender a convivir les gustara o no, lo cual es un reto difícil especialmente para una niña de 13 años como Ana Frank.
Desde el momento que se
mudaron Ana demostró una fascinación con el sonido de las campanadas de la iglesia
del oeste, debido a que sentía que le daban esperanza. Los señores Van Daan
discutían muy a menudo y en varias ocasiones tomaban actitudes o hacían comentarios
que generaban tenciones en el anexo, aunque Ana y madre, Edith, también discutieron
en alguna ocasión.
Los cuatro ayudantes de
los Frank eran leales, pero desafortunadamente uno de ellos los traicionó y por
esto todos los habitantes del anexo secreto fueron descubiertos y arrestados en
1944, posteriormente enviados a los campos de concentración, donde sólo
sobrevivió el padre de Ana, actualmente se desconoce la identidad de la persona
que reveló su ubicación. Miep Gies era la encargada de las compras, Jan Gies
informaba acerca de los avances de la guerra en Ámsterdam y Europa, Victo
Kugler se encargaba del administrar dinero mientras las familias permanecían
ocultas y Bep Voskuikl era el más joven de los ayudantes y a quien Ana
escuchaba más a menudo acerca de sus situaciones personales.
Acerca de la escritura del diario cabe resaltar que Ana siempre le está hablando a “Kitty” quien es su mejor amiga, aunque en realidad es el mismo diario, esto le da un lenguaje menos formal a libro y facilita su lectura. Las descripciones que se plantean son detalladas en su mayoría y permiten que los ambientes donde se desarrolla la historia sean más claros para el lector. La cronología del relato también es bastante clara, no solo por el hecho de que es un diario y está escrito con fechas, sino porque la forma en que avanza la historia es lineal y lógica, a pesar de que faltan varias fechas específicas. La dualidad que tiene la protagonista entre sus “dos personalidades” lleva la obra a otro nivel más espiritual y personal, por no decir filosófico, porque de hecho es una temática que está constantemente presente en el diario, así como las dudas que le surgen a la protagonista frente a su comportamiento y sus pensamientos.
Finalmente cabe
resaltar que el diario de Ana Frank, es un documento histórico de gran validez
para la historia de la humanidad, debido a que muestra la realidad de una niña
que vivó e inmortalizó su realidad durante la segunda guerra mundial. Está
escrito de tal manera que logra absorber al lector y hacer que este se interése,
no solamente por la lectura del diario, sino por la vida de la protagonista. Y
finalmente lleva al lector a preguntarse qué mas hubiese podido decirle Ana
Frank a “Kitty” durante el resto de su vida después de su traslado a los campos
de concentración.

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