No Logo, la obra de
Naomi Klein, periodista y escritora canadiense, aborda varios casos
relacionados con el poder de las marcas en diferentes momentos de la historia
de la publicidad y el mercadeo. En el capítulo se muestra el gran cambio que
ocurrió desde finales del siglo XIX hasta finales del siglo XX, donde
aparecieron las primeras marcas; el posterior declive de anunciantes (algunos
tan grandes como Marlboro); y finalmente el resurgimiento de aquellas empresas
que habían elegido la competencia de precio sobre la competencia de imagen.
El declive de las
marcas está marcado en un periodo previo al “Viernes de Marlboro”, el cual se
estipuló para el 2 de abril de 1993, consistía en una reducción del 20% en el
precio de los cigarrillos, con esto se buscaba poder competir con las marcas más
económicas en el mercado de tabaco. Esto desató un fenómeno que se denomina “la
ceguera para marcas” que desarrollaron los consumidores golpeados por la
recesión de principios de la década del 90, desde el momento que se anunció la
reducción de precios de la gran tabacalera. “La ceguera para marcas” consiste
en una pérdida de la lealtad del consumidor a los anunciantes y la preferencia por productos comunes.
Finalmente las
predicciones de los publicitarios, aquellos que decían que sobrevivirían las
marcas que prefirieron el marketing de valor, se hicieron realidad. Para el
momento del viernes de Marlboro la lección fue clara: Las personas necesitan de
marcas no de productos; por esa razón anunciantes como Nike, Apple, Calvin
Klein, Starbucks y Levi’s, con sólo confiar ciegamente en la publicidad,
experimentaron un crecimiento agigantado de su valor de marca en el mercado,
además de un incremento en ventas y una fidelización de sus clientes.
La obra de Naomi Klein
muestra el papel de la publicidad en una marca y en el mercado. A través de los
múltiples ejemplos que plantea, casos de Polaroid, Starbucks, Nike y Diesel,
hace evidente que una marca debe estar asociada a un estilo de vida, debe tener
una actitud, un conjunto de valores y
una personalidad. Así pues el valor que tiene una marca para el público está
determinado por aquellos intangibles que son diferenciales de su competencia, y
no por sus productos o el precio de los mismos. Por otra parte, se demuestra que
los anunciantes cada vez invertían más en publicidad ya que esto proporcionaba
resultados positivos en su economía.
Finalmente, cabe resaltar que Naomi Klein logra
plasmar claramente sus ideas en el texto y gracias a los ejemplos que utiliza y
a la redacción son fácilmente interpretados. En No Logo se desarrolla toda una
temática que demuestra el valor de la publicidad para las marcas y la importancia
de las marcas en el mercado. Las teorías que se plantean acerca de la identidad
de las marcas y su papel frente a la competencia siguen estando vigentes hoy en
la actualidad y siguen siendo elementos diferenciadores entre anunciantes.

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